Ocean Gold® es un concentrado de minerales y oligoelementos naturales en forma disuelta y coloidal. Todos los minerales y oligoelementos contenidos en Ocean Gold® están disueltos de tal manera que puedan pasar a través de las paredes celulares, por lo que el cuerpo los puede aprovechar de manera óptima.
La proporción entre minerales y oligoelementos refleja el equilibrio biológico de la biosfera marina. Esta interacción entre los minerales y oligoelementos naturales es muy importante para nuestro organismo. Los minerales y oligoelementos que contiene el agua marina son de origen natural y por ello son especialmente bio-disponibles. Las aguas marinas australianas son famosas por su pureza única, indispensable para que puedan crecer los extraordinarios y famosos arrecifes de coral de Australia.
¿Cómo actúan los minerales y los oligoelementos?
Los minerales y oligoelementos son indispensables para casi todos los procesos del metabolismo. Mediante el suministro regular y suficiente de minerales y oligoelementos se crea la base para un metabolismo adecuado y un sano funcionamiento de las células. Los minerales controlan sobre todo la relación ácido - base en el organismo. Para ello es esencial la interacción entre minerales y oligoelementos, que deben estar disponibles simultáneamente. Por esta razón Ocean Gold® no sólo contiene magnesio sino, además, una gran cantidad de oligoelementos vitales en una proporción balanceada y natural. Este hecho distingue a Ocean Gold® de otros productos que, por ejemplo, sólo contienen magnesio.¿Cómo se obtiene el „Ocean Gold®“ líquido?
Ocean Gold® se obtiene a partir de los minerales que quedan después de la obtención tradicional de sal marina mediante evaporación solar de la salmuera. Este proceso tarda entre 3 y 5 años. Por eso Ocean Gold® también contiene la fuerza y energía del sol. Después de este proceso de evaporación, se purifica el Ocean Gold® de acuerdo con los estándares de la industria farmacéutica y se envasa conforme a las regulaciones de la industria de alimentos. Durante este proceso se reduce el contenido de sal de cocina (cloruro de sodio) al mínimo técnicamente posible. Por eso no debe confundirse Ocean Gold® con sal de mar.¿Qué contiene „Ocean Gold®“?
El Magnesio es un nutriente esencial que se encuentra en casi todas las células. El cuerpo no puede producir magnesio por sí mismo. La función principal del magnesio es la activación de más de 300 enzimas que son responsables de los procesos metabólicos del cuerpo, entre otras cosas. El magnesio es importante para la contracción muscular y para la transmisión de los impulsos nerviosos ente los nervios y el músculo, tanto en los músculos de las piernas como en el músculo cardiaco. El magnesio actúa como relajante muscular de los músculos lisos.Las personas sometidas a estrés en su vida profesional o en sus actividades cotidianas, las personas de edad avanzada, los jóvenes y los deportistas, así como las mujeres embarazadas y las que amamantan, necesitan cantidades elevadas de magnesio.
El magnesio contribuye a una mejoría notable en el balance energético del metabolismo y elimina rápidamente la deficiencia de magnesio y sus síntomas, que pueden manifestarse de diferentes maneras como, por ejemplo, transtornos del sueño, nerviosismo, bajo rendimiento corporal, tendencia a padecer calambres en el aparato digestivo y en la musculatura. Ocean Gold® reduce los efectos del estrés mediante proporcionando el magnesio que las células necesitan.
El azufre es primordialmente necesario para la síntesis de proteínas que se requieren en la formación de cabello, músculos y epidermis. El azufre también es un catalizador importante para la producción de los ácidos biliares necesarios para la digestión de grasas. Se encuentra principalmente en huesos, dientes y en el colágeno.
El sodio es un elemento importante para el ser humano. El sodio, junto con el potasio, el cloruro y el calcio, regula el metabolismo del agua y la presión osmótica (presión interna de los líquidos) del cuerpo. Es el catión más frecuente en el líquido corporal extracelular, determina su volumen y tiene la función de mantener la presión isotónica. Además, el sodio participa en la composición del suero sanguíneo y en la presión arterial, contribuye al equilibrio en el metabolismo de ácidos y bases y a la formación de los jugos digestivos. También participa en el transporte de los estímulos nerviosos, en la relajación muscular, en la resorción de glucosa y aminoácidos así como en el transporte de los nutrientes en el cuerpo. Ciertas hormonas (aldosterona, adiuretina, vasopresina) regulan el metabolismo del sodio. Cualquier exceso de sodio debido a una ingesta excesiva se elimina.
Casi todo el potasio (hasta un 98 por ciento) se encuentra exclusivamente en el interior de las células y es muy importante para su funcionamiento. El potasio se requiere principalmente para la producción de energía. Junto al fosfato y ciertas proteínas, se encarga de la presión osmótica dentro de las células. El potasio participa en la regulación del metabolismo de agua - electrolitos- y regula el equilibrio de ácidos y bases. Además es necesario para el funcionamiento del corazón y del aparato circulatorio.
En la naturaleza el boro generalmente se encuentra combinado con azúcares y con las vitamina B2, B6 y C. Hasta 1981 no se consideraba que el boro fuera un oligoelemento importante en la nutrición humana. Hoy se sabe que existe ácido bórico en el organismo. Estudios recientes han demostrado que el boro es un oligoelemento esencial. Se sabe que los compuestos de boro suministran los grupos hidroxilo que son necesarios para la síntesis de algunas hormonas esteroidales tales como el estrógeno y la testosterona. Los síntomas conocidos de la deficiencia de boro son, por ejemplo, problemas de concentración y fallos motrices. El boro, junto a la vitamina C y los bioflavonoides, puede inhibir la degradación del ácido hialurónico mediante la enzima llamada hialuronidasa. También se sabe que el boro es importante para la nutrición sana de los huesos. Además de su efecto sobre la concentración de estrógeno, el suministro de boro tiene una influencia positiva sobre la salud ósea de mujeres con osteoporosis post menopáusica. En esta misma línea, el boro sirve de protección contra la pérdida de calcio . En experimentos con animales se encontraron indicios de que el boro puede promover la formación de anticuerpos, lo que llleva a pensar que posiblemente tenga un papel importante en el sistema inmunológico.
El manganeso es un eoligoelemento esencial para el ser humano ya que participa en la síntesis de diferentes enzimas en el cuerpo. Nuestro organismo contiene entre 10 y 40 mg de manganeso aproximadamente, de los cuales el 40 por ciento se encuentra en los huesos. Además se encuentra en el hígado, los riñones, en el páncreas, en los músculos y los pigmentos del cabello. Dentro del organismo el manganeso participa principalmente en la formación del tejido conjuntivo. Esto sucede a través de la síntesis de proteoglicanos, por ejemplo el sulfato de condroitina, y en el tejido óseo y cartilaginoso. Por otra parte, el manganeso contribuye a la síntesis de proteínas (metabolismo de aminoácidos y grasas) y es necesario para la síntesis y secreción de insulina, así como para la formación de urea. También participa en la síntesis de melanina (pigmentos) y de dopamina (neurotransmisores). El manganeso activa una serie de enzimas que actúan, por ejemplo, como antioxidantes (Mn-peroxidismutasa) y que contribuyen al aprovechamiento de la vitamina B1 (fosfatasa) y son necesarias para la glucogénesis, es decir, para la formación de glucosa.
El hierro se encuentra en el organismo como hierro bivalente (Fe++) y hierro trivalente (Fe+++). Se encuentra en los eritrocitos (glóbulos rojos de la sangre), en la hemoglobina (colorante rojo de la sangre), en la mioglobina (depósito de oxígeno de los músculos), en el hígado, en el bazo y en la médula ósea. El hierro es necesario para la formación de la hemoglobina y es un elemento esencial para los procesos de oxidación de las células y contribuye tanto al transporte de oxígeno como a su almacenamiento. Además el hierro es un componente esencial de muchas enzimas, por ejemplo de la catalasa y de la peroxidasa, que pueden destruir el peróxido de hidrógeno como generador de los radicales libres y sus propiedades dañinas. El hierro también juega un papel importante en el sistema inmunológico y en la protección contra infecciones. También el rendimiento muscular depende de un suministro suficiente de hierro. La necesidad de hierro aumenta durante el embarazo y la lactancia y es máxima en los últimos tres meses antes del parto.
El yodo se obtuvo por primera vez en 1812 a partir de algas marinas pero no se descubrió su presencia en las tiroides hasta un siglo después. El yodo es una componente importante en la formación de las hormonas tiroideas. Aproximadamente un 80 por ciento del yodo contenido en los alimentos se asimila en la tiroides para formar parte de las hormonas T3 triyodotironina y T4 tiroxina. Estas hormonas participan en la regulación del metabolismo de las proteínas, de los carbohidratos y de las grasas, así como en la regulación de la temperatura corporal. Es más, influyen en el desarrollo físico y mental, en el crecimiento, en el rendimiento y en la mente. Además de en la tiroides, se encuentran pequeñas cantidades de yodo en los músculos, en la bilis, en la hipófisis, en las glándulas salivales y en los ojos.
El cromo mantiene estable el contenido de glucosa en la sangre con ayuda de la insulina tanto en casos de hipoglucemia como de hiperglucemia. Los efectos conocidos de un déficit de cromo son el enturbiamiento de la córnea y de la lente del ojo y, en el caso de los niños, retraso en el crecimiento. El cromo desenpeña un papel fundamental en el metabolismo de los carbohidratos, en especial, en la asimilación de glucosa (tolerancia de la glucosa). Como consecuencia, el cromo influye en el metabolismo de las grasas y contribuye significativamente a la reducción del lípidos „malos“ de baja densidad (colesterol LDL) y a incrementar los lípidos „buenos“ de alta densidad (HDL). El cromo además incrementa la asimilación de aminoácidos de los músculos y con ello mejora la síntesis de proteínas. Por lo tanto el cromo es insustituible para gozar de un metabolismo sano de grasas y azúcares.
El molibdeno es importante para las enzimas que contienen hierro (xantinoxidasa, sulfitoxidasa, aldehidoxidasa) que desenpeñan un papel importante en el metabolismo. El molibdeno es necesario para el metabolismo de aminoácidos que contienen azufre y el del ácido úrico. La enzima xantinoxidasa se encarga de la reducción del contenido de ácido úrico. Ésta es un fuerte antioxidante y elimina los radicales libres. Por eso es necesario mantener un contenido bajo de ácido úrico y ello dependen del nivel de molibdeno. Además el molibdeno es un cofactor de la NADH-dehidrogenasa, que participa en el metabolismo de energía. Por otra parte, contribuye a la asimilación de fluoruros y por ello es importante en la formación de los dientes, entre otras cosas.
El cobre tiene un sinnúmero de funciones dentro del organismo. Es uno de los componentes de una gran cantidad de enzimas. El cobre contribuye al transporte de electrones y por tanto a la generación de energía. También es necesario para la formación de la sangre, en especial para la síntesis de hemoglobina (pigmento rojo de la sangre). Dada su participación en el metabolismo del hierro, el cobre, además, participa en la formación de los eritrocitos (glóbulos rojos). El cobre forma parte de la coeruloplasmina que es necesaria para el aprovechamiento del hierro y que convierte el hierro bivalente en hierro trivalente. Por lo tanto un déficit notorio de cobre puede llevar a un estado de anemia. Asimismo, el cobre también participa en la formación de colágeno y elastina en el tejido conjuntivo y contribuye a la síntesis de epinefrina y norepinefrina en los sistemas adrenal y nervioso. También es necesario para la formación de melanina de la piel, tiene efectos antiinflamatorios y actúa como estimulante del sistema inmunológico.
El selenio es uno de los oligoelementos vitales. Sin embargo fue en 1957 cuando se determinó que era esencial para el ser humano. El contenido total de selenio en el organismo varía entre 3 y 15 miligramos. El selenio se encuentra principalmente en las plaquetas de la sangre, en los riñones, en el hígado y en los tejidos glandulares. Su función principal es proteger a las células de cargas dañinas y de sustancias tóxicas. El selenio forma parte de los antioxidantes tales como las vitaminas A, C y E y el beta-caroteno, así como de las enzimas catalasa y peroxidismutasa, que protegen del estrés oxidante. El selenio protege a las células y cromosomas de las formas dañinas del oxígeno (peróxidos) y de los radicales libres y también de daños medioambientales o por radiación.
¿Cómo se emplea „Ocean Gold®“?
Ocean Gold® es un complemento alimenticio altamente concentrado; 1,5 ml de Ocean Gold® contienen una mezcla óptima de minerales y oligoelementos naturales. La sudoración excesiva, en especial durante la realización de actividades vigorosas tales como el deporte de alto rendimiento, o el orinar con frecuencia o padecer diarrea, así como los embarazos, pueden ser la causa de una deficiencia de electrolitos.Para proveer al cuerpo de magnesio natural y coloidal, así como de una amplia variedad de minerales marinos, recomendamos tomar una vez al día 1,5 ml Ocean Gold® disuelto en un vaso con agua o zumo de frutas.
Recomendaciones de uso
De 1,5 ml hasta un máximo de 4 ml por día (cubre la necesidad adicional de magnesio y de otros oligoelementos esenciales).Advertencia: Ocean Gold® complementa la cantidad diaria necesaria de boro, magnesio, azufre y demás oligoelementos. Recomendamos no exceder la dosis máxima diaria de 4 ml mencionada.

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